Ningún matrimonio es perfecto. Hay días de cansancio, de silencio y de palabras que duelen. Pero cuando los dos invitan a Dios a su casa, encuentran fuerza para escucharse, perdonarse y empezar de nuevo.
Oración: Señor, bendice nuestro matrimonio. Danos paciencia para escucharnos, humildad para pedir perdón y ternura para cuidarnos cada día. Sé tú el tercer hilo que nos mantiene unidos, en el nombre de tu hijo, amado Jesucristo. Amén.
Oración Diaria es gratis. Si esta oración te ayudó, puedes ayudar a que siga llegando a más personas.
Apoya Oración Diaria